Calendario 2018 Ellos Danzan. Portafolio blanco

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Una Visita al Hotel Humboldt, o el Déjà vu de una dictadura

El otro día como parte de una actividad académica de mi postgrado en Artes, tuve la oportunidad de asistir a una visita guiada al proceso de reconstrucción del Hotel Humboldt, ese hermoso florero que “adorna”  a la sultana, una suerte de elefante blanco histórico que hoy día une los períodos pre y post “cuarta republica”.

De la boca de Loly Sanabria, hija  al igual que el hotel, del arquitecto Tomás Sanabria, conocí las anécdotas que rodean la edificación, el tiempo record en el cual se realizó: 199 días, los desastres que ocurrieron con los anteriores concesionarios y los esfuerzos de hacer una restauración y actualización que rescate este patrimonio.

No hacía más que maravillarme ante lo que veía, quienes me conocen saben de mi pasión por la estética de los cincuenta. Se me olvidaba lo cansado que estaba, mi malestar estomacal producto de una giardiasis oportunista  que me tenía días en un intenso sopor, hasta el frio que me estaba volviendo loco.

Mi cámara no dejaba de hacer música, se me olvidaba el hambre ( el encuentro fue al mediodía), la falta de motivación de los anfitriones del parque, miembros en su mayoría de misión cḩamba Juvenil, el hecho de la insufrible cola achacada al punto de venta: pero que en realidad obedecía a que las cajeras que eran como cinco estaban todas en el mismo cubículo  hablando de no sé que cosa y que prácticamente se ocupaban de uno cuando la conversación así lo permitía; y… por sobre todo tener que esperar a otro grupo de acompañantes para los cuales no estaba preparado, mmmmmm pensé ya el hotel no será sólo para mi cámara.

sentimiento encontrados…

basta con leer internet

una historia de lujo y bandono

“El hotel Humboldt –con la calificación de cinco estrellas plus– se convirtió desde su apertura en uno de los íconos de la arquitectura de Venezuela y en el referente máximo de la sociedad caraqueña de la época, compartido con el famoso Hotel Tamanaco.

Los grandes fastos, las celebraciones y los banquetes que se preciaran tenían allí su mejor espacio, con el indudable atractivo del acceso a través de un teleférico y la frecuencia de que el cerro del Ávila estuviera envuelto en la niebla característica. Hoy en día es solo un edificio histórico, referente de lujo y abandono, que los caraqueños pueden observar desde cualquier punto de la ciudad sultana del Ávila.”

http://www.analitica.com/vida-con-estilo/hotel-humboldt-historia-de-lujo-y-abandono/

 

se ha gastado un dineral y aun no se termina

“¿Revolución 5 estrellas?

Casi 11 años más tardes de aquel domingo en que Hugo Chávez prometió poner a valer el hotel que apenas tuvo actividad continua durante sus cuatro primeros años desde el inicio de operaciones en diciembre de 1956 y en más de seis décadas apenas ha acumulado nueve de servicio activo; aún el escenario se vislumbra incierto para volver a ver en sus instalaciones grandes bailes o conferencias de talla internacional. Tampoco admirar el lobby, la pista giratoria de la discoteca o la primera piscina aclimatada que se instaló en Venezuela.

El trabajo “a paso de vencedores” dista mucho de la intención de Hugo Chávez de posicionar a su gobierno como el primer operador turístico del país, con 14 hoteles cinco estrellas en los principales destinos turísticos del país, ubicándose por encima de importantes cadenas hoteleras.”

http://www.venezuelaaldia.com/2018/01/14/hotel-humboldt-siete-estrellas-la-revolucion-no-termina-remodelar/

 

la política de concreto de antaño

“Una obra de la dictadura”

“El destino del edificio, como el de todo el país, cambió pocos meses después. El 23 de enero de 1958 cayó el régimen de Pérez Jiménez y Venezuela abrazó la democracia.

De alguna manera, el hotel se asociaba a su figura. “Lo fueron abandonando”, lamenta Loly Sanabria. Hay que recordar que era una obra del gobierno militar y que era exitoso, remarca. “Había que castigarlo”, agrega la hija del arquitecto. …

El gobierno de Maduro, tras una alta inversión para una restauración que recupera la esencial inicial del hotel, afirma que busca “aprovechar el potencial turístico” de la montaña y fomentar el turismo ante la caída del ingreso petrolero.

BBC Mundo solicitó sin éxito un comentario de la ministra de Turismo sobre la idea detrás de un proyecto y de un momento que despiertan incógnitas.”

http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-43094778

Una restauracion

el Arquitecto  Gregory Vertullo, restaurador de la obra

“Para el responsable de la obra, la labor emprendida, previa a la pronta reinauguración del hotel Humboldt, ha significado una gran experiencia y un reto personal.

“De cierta manera siempre estuve vinculado con este edificio desde que me gradué como arquitecto, siempre he estado ligado a esto. Ha sido una tarea difícil, pero muy importante al mismo tiempo. Como caraqueño es como devolverle a la ciudad todo lo que me ha dado”, puntualizó.”

http://minci.gob.ve/2017/11/hotel-humboldt-una-obra-de-altura-que-sera-devuelta-a-caracas/

yo sigo preguntandome ¿podré disfrutar de esta obra?… los sentimientos afloran,  y yo viendo llover en macondo.

José Reinaldo Guédez

 

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Pd , les comparto mi particular visión del espacio , dale clik a Hotel Humboldt

No quiero ser jeva …, pero no puedo

no quiero ser jeva

Somos un compendio, seres complejos formados por segmentos de cosas, por trozos de recuerdos, por la visión que de nosotros tienen otros, por la visión que de nosotros tenemos nosotros mismos.

De un tiempo acá mi persona se ha convertido en objeto y sujeto de mis trabajos, trabajar con la visión que yo mismo tengo de mi persona, se ha convertido en una búsqueda frecuente.

Mi condición sexual me define, soy homosexual. Desde mi primera infancia tal hecho me ha definido, pero más aun la visión del otro sobre lo que yo debo ser; pórtate como un hombre, se un hombre, párate como un hombre, de allí sale el germen de esta obra: Asumirme como un ser igual a cualquier otro , pero con una condición sexual distinta.

Esta obra no pretende ser un estandarte ni un panfleto de mi sexualidad, solo es una forma más de compaginar mi obra con aquello que soy

No quiero ser jeva,… pero no puedo.

Reinaldo guedez

Vyo

Yo, no quiero ser ella, pero me divierte vestirme de ella y convertir este episodio en un hecho lúdico. Un juego íntimo con la posibilidad de vestirse de otro, el goce de travestirse y ser uno mismo a la vez.

Resulta paradójico, pero la primera vez que me travestí fue para vestirme de monaguillo; uno se pone una bata blanca que dice pureza y esta nos tapa de cuello a pies y nos vuelve un blanco seriado; la pureza del exterior.Quiero hablar de lo que está debajo de esa “bata blanca” que es la pose del rol, usando el fetiche de la ropa interior, esa que nadie ve; pero que determina nuestro modo de ser.

La serie Vyo esun guiño al trabajo de artistas como Pierre Moliniery MattiasHerrmann, y sobretodo al poder para inventar personajes que se evidencia en el trabajo de Cindy Sherman.

En este caso el personaje es uno: Yo.Hijo de militar, de madre católica y carismática, monaguillo, catequista, angelito de coronación de virgen, que hace el nacimiento, “cocina, baila, diseña y hasta le baila Ballet”. Que no quiere ser tan jeva;pero no puede no serlo. La ambigüedad sin artificios como punto de partida para el placer culposo de vestirse de fetiche, un juego entre el ver, ser visto, verse, verga y vagina.

José Reinaldo Guédez

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